Este ático se transforma por completo al incorporar su antigua terraza al interior de la vivienda, dando lugar a un nuevo espacio amplio y acogedor. Un techo inclinado con vigas de madera marca el carácter del proyecto, aportando calidez y continuidad.
La chimenea de madera, refuerza esa sensación de refugio, convirtiendo la vivienda en un lugar confortable durante todo el año.
El confort no solo se percibe en los materiales, sino también en la calidad del aislamiento térmico y acústico. La vivienda ha sido optimizada para mantener una temperatura estable en todas las estaciones, protegiéndola del frío en invierno y del calor en verano. Además, la mejora en la envolvente y la carpintería exterior garantiza un interior libre de ruidos, proporcionando un ambiente tranquilo en plena ciudad.
En la cocina, el negro es el protagonista. Con acabados de alta calidad y un interior en madera, su diseño combina elegancia y funcionalidad, generando un fuerte contraste con el baño, donde el porcelánico blanco con vetas marmoleadas y un mueble de madera natural crean un ambiente luminoso y equilibrado.
La carpintería a medida es clave en este proyecto. Cada rincón se ha optimizado con soluciones diseñadas específicamente para la vivienda: un vestidor abierto con sistema de cartelas, un lavadero integrado en la antigua terraza y mobiliario totalmente personalizado. Incluso los cabeceros de las camas y las mesitas han sido diseñados a medida, logrando una integración total en el conjunto.